Miércoles, 11 Diciembre 2019

Políticas locales

La política local continúa siendo la más próxima a la ciudadanía. Pedimos a los ayuntamientos que presten servicios y que tengan en cuenta nuestras necesidades en el diseño de la ciudad. Y hoy en día les pedimos que lo hagan con perspectiva de género porque solamente así podremos asegurar que todas las políticas respondan a las necesidades reales de los hombres y de las mujeres de la ciudad, teniendo en cuenta las diferencias y desigualdades de género y actúen contra las discriminaciones de género aún existentes.

Además de ser una obligación legal a partir de la aprobación de la Ley Orgánica de igualdad efectiva de mujeres y hombres, Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, que exige a las administraciones públicas que integren la perspectiva de género en sus políticas.

Los entes locales realizan políticas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres desde hace más de 25 años. En este tiempo se han afrontado distintos problemas de desigualdad que afectaban principalmente a las mujeres: menor participación en el mercado laboral retribuido; menos calidad en su contratación laboral; más dificultades para armonizar los tiempos; salud sexual y salud reproductiva; violencia machista y problemáticas específicas de determinados colectivos de mujeres: mujeres inmigrantes, mujeres ancianas, etc.

En un primer momento las políticas de igualdad querían resolver problemas que afectaban principalmente a las mujeres, pero en un segundo momento se ha tomado conciencia que a pesar de ser problemas que afectan más a las mujeres no son problemas de mujeres, y no se deben realizar políticas para las mujeres, sino políticas que afronten las desigualdades y discriminaciones de género porque la base de estos son estructurales y tienen su raíz en el desarrollo de la sociedad y la división sexual del trabajo.

El cambio de paradigma en las políticas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres se produce en la Conferencia de les Naciones Unidas sobre las mujeres celebrada a Pequín el año 1995, que puso sobre la mesa el concepto de “gender mainstreaming” o gestión transversal de género. Ya no se trata solamente de realizar políticas dirigidas a los problemas de desigualdad que sufran las mujeres, sino de incluir la dimensión de género en el diseño de cualquier política.

Realizar políticas transversales de género implica conocer cuál es la realidad de los hombres y de las mujeres de la ciudad, analizar la existencia de diferencias y desigualdades y prever el impacto que la política tendrá en las relaciones jerárquicas de poder entre géneros, ya sea para practicar deporte, hacer una vida saludable, buscar trabajo, poder acceder a una guardería o acceder a la cultura.

En este camino los Planes de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres (PIO) han sido uno de los instrumentos más utilizados en el ámbito local. A pesar de ser instrumentos transversales que prevén acciones en distintos ámbitos de acción política (urbanismo, deporte, ocupación, salud pública, etc.), no se puede considerar que su realización implique un trabajo transversal y la implementación de la perspectiva de género en todas las políticas y servicios, objetivo que aún no se ha logrado.

Es necesario continuar trabajando y aprender a incorporar la igualdad de género en todas las políticas y servicios.

SERVICIOS QUE SE OFRECEN DESDE ATENA GENDER CONSULTING:

  • Cursos teóricos y prácticos sobre como introducir la gestión transversal de género en las organizaciones (conceptos básicos, normativa europea, estatal y autonómica, instrumentos, buenas prácticas).

  • Elaboración de diagnosis de género internas (de las propias organizaciones) como externas (de la ciudad, un ámbito de actuación concreto, un organismo autónomo, etc).

  • Diseño de planes de igualdad de género internos (para asegurar una política de recursos humanos no discriminatoria y que asegure igualdad de género en el acceso, ascenso y en la regulación interna de la empresa, garantice la inexistencia de discriminaciones directas e indirectas, los mismos derechos laborales y prevenga el acoso sexual y por razón de sexo).

  • Diseño de planes de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

  • Creación de indicadores de género.

  • Diseño de presupuestos sensibles al género.

  • Realización de informes de evaluación del impacte de género.

  • Creación de políticas de género e introducción de cambios en las políticas ya existentes para asegurar la incorporación de sensibilidad de género.